sábado, 2 de mayo de 2020

martes, 17 de diciembre de 2019

SAN NICOLÁS Y LA NAVIDAD

Las leyendas son historias que tiene algo de realidad y algo de fantasía. Les compartiré hoy mi personal versión de La leyenda de San Nicolás de Mira.
El que llegaría a ser llamado San Nicolás nació en el último tercio del siglo III en Patara de Licia en el imperio romano.

Sus padres eran muy ricos, y él, desde niño, se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres; si le daban dulces o chocolates los compartía con los niños pobres, si le daban juguetes también los compartía y si alguno se rompía él no lloraba ni hacía pataleta porque sabía que todas las cosas materiales son transitorias, pero que los buenos momentos viven en el corazón para siempre. Decía a sus padres: "sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto". Todos lo estimaban y sus padres estaban orgullosos de él.
Había una cosa en que los padres de Nicolás no se ponían de acuerdo; pues el padre decía –Nuestro hijo será un gran comerciante, tan bueno como yo… no, mejor que yo; el mundo no tendrá fronteras para los hábiles negocios de Nicolás.- Pero su madre en cambio afirmaba –Estás muy equivocado esposo mío, el corazón noble de nuestro hijo está hecho para la vida piadosa; él será un sacerdote como su tío el obispo de Mira.- Al final la única conclusión a la que podían llegar era que el tiempo decidiría a que se dedicaría Nicolás.
Cuentan que siendo aún joven, se compadeció de un desquiciado hidalgo de su comunidad, que habiendo caído en la más absoluta miseria, ya no podía mantener a sus tres hijas que eran hermosas y honestas y al carecer las muchachas de la dote, parecían condenadas no sólo a ser "solteronas" sino a morir de hambre. La dote, que en aquel entonces se acostumbraba, era una cantidad de dinero o bienes materiales que él padre debía entregar al esposo para contribuir a la manutención de la hija que se casaba. Así el padre obligado por la necesidad había decidido que vendería a sus hijas una a una en cuanto llegaran a la edad del matrimonio, de esta forma cuando menos aseguraría que no murieran todos de hambre en cuanto durara el dinero de la venta de cada una de ellas y una vez colocadas él podría morir en paz. La mayor estaba a unos días de cumplir años y sería vendida por su padre. Nicolás se enteró del plan de aquel Hidalgo y les entregó, al llegar a la edad de casarse, una bolsa llena de monedas de oro a cada una de ellas. Se cuenta que todo esto fue hecho en secreto por el jovenzuelo, quien entraba por una ventana y ponía la bolsa de oro dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarse. Cuando se casó la tercera y se fue a radicar a otro lugar, como sus hermanas casadas habían hecho antes, se llevó a su anciano padre a vivir con ella y su esposo.
Poco después llegó una epidemia de peste; una enfermedad que la medicina de entonces no sabía combatir y que era extremadamente contagiosa. Los padres de Nicolás ayudaban en cuanto podían a los muchos enfermos de su ciudad, hasta que finalmente fueron contagiados y murieron.
Nicolás conmovido por la desgraciada situación de su gente ante semejante enfermedad, repartió sus bienes entre los necesitados y partió hacia Mira para vivir con su tío y ordenarse sacerdote, cosa que logró a los 19 años.
Después fue a visitar la Tierra Santa para conocer el lugar en que vivió y murió Jesús, vio muchas cosas que lo conmovieron y reforzaron su convicción de que el camino que había tomado al convertirse en sacerdote era el correcto. Cuenta la leyenda que al volver de aquel viaje su tío, el obispo de Mira, había fallecido y que varios obispos y sacerdotes estaban en el templo discutiendo a quién deberían elegir como nuevo obispo de la ciudad, como no lograban ponerse de acuerdo tomaron una decisión radical; nombrarían obispo al primer sacerdote que entrara en el templo, hicieron abrir las puertas para esperar pacientemente a que entrara algún sacerdote. Justo en aquel momento, sin saber nada de esto, llegó Nicolás a la puerta y apenas la abrían cuando el traspasó el umbral; así por aclamación de todos los allí reunidos fue elegido obispo.
Se cuenta de varios milagros conseguidos por la intervención de San Nicolás. Cuentan, por ejemplo, que un criminal hirió a cuchillo a varios niños, y el santo al rezar por ellos obtuvo su curación instantánea.
Otro milagro conocido es el de haber resucitado a tres niños que habían caído de un árbol y muerto al instante.
Se le nombró patrono de los marineros, porque estando unos marineros en medio de una terribilísima tempestad en alta mar, empezaron a decir: "Oh Dios, por las oraciones de nuestro buen Obispo Nicolás, sálvanos"; apenas terminada la plegaria vieron aparecer sobre el barco a San Nicolás, el cual bendijo al mar, que se calmó, y en seguida desapareció.
Se cuenta que cierta vez salvó la vida de tres generales condenados a muerte injustamente, eran amigos suyos que estaban muy lejos. Ellos rezaron pidiendo a Dios que por la intercesión de Nicolás; su obispo; los protegiera. Esa noche en sueños el santo se apareció al juez y le dijo que no podía condenar a esos tres inocentes y ellos fueron absueltos.
El emperador Licinio decretó una persecución contra los cristianos; Nicolás fue encarcelado y azotado y su barba quemada, pero siguió aprovechando toda ocasión que se le presentaba, para enseñar la religión a cuantos trataban con él. Más tarde el emperador Constantino lo liberó junto con todos los demás prisioneros cristianos.
Murió un 6 de diciembre a mediados del siglo IV. Tras su muerte se convirtió en el primer santo, no mártir, en gozar de una especial devoción en Oriente y Occidente.
En oriente lo llaman San Nicolás de Mira, por la ciudad donde estuvo de obispo, pero en occidente se le llama San Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos invadieron a Turquía, un grupo de católicos sacó de allí en secreto las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia.
Se dice que en esa ciudad se obtuvieron tan admirables milagros al rezarle que su culto llegó a ser sumamente popular en toda Europa. Es Patrono de Rusia de Grecia de Holanda de Turquía y Lorena, una región de Francia.
Dicen también que tras de su muerte física Dios le dio una nueva vida y le encomendó llevar regalos una vez al año a todos los niños buenos del mundo en la festividad por el natalicio de Jesucristo, la que nosotros conocemos como navidad, cosa que hace desde entonces. En Holanda a San Nicolás le llamaron Sinterklaas y en Estados Unidos Santa Claus.
Versión de Ray Manzanárez 15-12-2019

Para mayor información puedes consultar estas fuentes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Pap%C3%A1_Noel

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